Cuando aceptas dinero en línea te conviertes en un objetivo. La buena noticia es que unos pocos hábitos sencillos frenan casi todos los ataques habituales. Repasa esta lista una vez y repítela cada pocos meses.
Protege tu cuenta
- Activa la autenticación en dos pasos. Una contraseña sola no basta. Abre Seguridad y actívala con una aplicación de autenticación.
- Usa una contraseña larga y única que no uses en ningún otro sitio y guárdala en un gestor de contraseñas.
- Revisa la barra de direcciones. Nuestro sitio web es
inzopay.com. Ten cuidado con las direcciones parecidas y con los mensajes que te piden iniciar sesión a través de un enlace. - Nunca te pedimos tu contraseña, tu código de dos pasos ni ninguna frase de recuperación. Quien lo haga no somos nosotros.
Protege tus claves de API
- Guarda la clave secreta solo en tu servidor. Nunca la pongas en una página web, una app móvil ni un repositorio público.
- Restringe cada clave a los permisos que necesita y a las direcciones de tus servidores (lista de IP permitidas).
- Rota una clave de inmediato si crees que se ha expuesto y elimina las que ya no uses.
Protege tus integraciones
- Verifica la firma de cada webhook antes de fiarte de él y rechaza las solicitudes antiguas.
Protege tus retiros
- Comprueba dos veces el destino antes de guardar una dirección de retiro y asegúrate de que coincide con la red.
- Revisa tus transacciones con regularidad y avisa de cualquier cosa que no reconozcas.
Si algo parece raro
Cambia tu contraseña, rota tus claves y contacta con soporte de inmediato. Cuanto antes lo sepamos, más podremos ayudarte.